la Virgen de Czestochowa Polonia

Sem TítuloEl Santuario de la Madre de Dios de Jasna Góra (Montaña Clara)

El tesoro más precioso de Jasna Góra es la Pintura Milagrosa de la Madre de Dios. La imagen de la Virgen de Jasna Góra, también conocida como Icono de La Virgen de Czestochowa, representa el busto de La Santísima Madre de Dios con el Niño Jesús en el brazo izquierdo. El tamaño de la tabla es de 121,8 x 81,3 cm; esta obra de aspecto majestuoso pertenece a La iconografía bizantina del tipo ”Odighitria”, es dicir ”La que indica el camino de la salvación”, que guía la humanidad hacia Jesucristo.

En el siglo XV Jasna Góra se convirtió en uno de los lugares Marianos más grandes a lo largo del país, que en ese período ya tenía varios sitios de peregrinación. Este hecho no puede explicarse ni por la leyenda, segun la cual se acredita a San Lucas el Evangelista haber pintado de icono, ni por la influencia de la pareja Real Edviga y Ladislao Jagietto.

Según una leyenda antigua, el cuadro llegó de Rusia después de la fundación del monasterio de Jasna Góra (Mantaña Clara) en 1382, con el príncipe Ladislao de Opole que lo entregó a los 16 monjes paulinos que vinieron de Hungría.
Es muy probable que el cuadro- icono bizantino- haya sido pintado en la segunda mitad del siglo XIII, hecha con el uso de una técnica extraña y rara a tempera ( una técnica de pintura utilizada hasta el siglo XV, una mezcla de huevo, goma y caseína amalgamada con aceite o resina), sobre una tela pegada a una tabla de madera de tilo, con relieves en las aureolas de las dos cabezas.
Muestra ala Virgen María de pie con el Niño Jesús en sus brazos. Maria mira al creyente, y la cara del Niño está vuelta hacia el peregrino, sin embargo su mirada parece estar en otra parte. Ambas caras contienen la misma expresión pensativa, retratando algún tipo de inexistencia y gravedad.

La mejilla derecha de Santa María esta marcada por dos cuchilladas paralelas, cortadas por una tercera a la línea de la El Niño, vestido en una túnica de color escarlata, reposa en el brazo izquierdo de María. En su mano ezquierda sostiene un libro, mientras que su mano derecha está levantada en un gesto autoritario de maestro o gobernante, o simplemente en un movimiento de bendición. La mano derecha de María reposa en Su pecho, señalando a Jesús, el único Salvador del mundo.

El vestido azul zafiro oscuro y el manto de la Virgen están embellecido con azucenas doradas de Angevino. Arriba de la frente de Santa María se puede apreciar una estrella de seis puntas. La imagen de la Madre de Dios está pintada sobre un fondo azul-verde que pasa a los tonos de azul marino. Los elementos dominantes del icono son los ninbos dorados alrededor de las cabezas de María y Jesús, siendo símbolo de Dios el Padre. Al mezclarse y formar una composición, constituyen un detalle importante que contrasta con la tez morena de las de las figuras santas. Es por eso que la Madre de Dios de Jasna Góra es a veces llamada ”La Madona Negra”.

Los Monjes Paulinos llegaron a Polonia gracias al Príncipe Piast Ladislao de Opole quien en 1367-1372 era plenipotenciario del Rey Luis de Hungría. Llegaron a Czestochowa en 1382, dónde recibieron una colina con una pequeña iglesia bajo la advocación de la Bendita Virgen María. En Ella depositaron en 1384 el tesoro más precioso- la Milagrosa Pintura de la Madre de Dios, venerada durante siglos y traída, segun la historias más antiguas, por Ladislao de Opole, el fundador de Betz.

Según la tradición, la imagen de la Madre de Dios fue pintada por San Lucas el Evangelista sobre la tabla de una mesa en la cual, la Sagrada Familia usaba en las comidas y oraciones.
El segundo fue llevado por el Emperador Constantino de Jerusalén a Constantinopla y fue depositado en el templo local.
Seis siglos más tarde, Príncipe Ruteno Lev, encantado por la belleza de Nuestra Señora, quiso llevar la pintura a su país. Sucumbiendo a las demandas insistentes del Príncipe, el Emperador le regaló la Pintura Milagrosa que desde entonces fue venerada en Rusia.

Durante las guerras en Rusia protagonizadas por Casimiro el Grande, luego seguidas por Luis de Hungría, la pintura fue escondida en el castillo de Betz.
En 1382 la pintura fue encontrada por el Príncipe Ladislao de Opole, quien al haber vencido al enemigo la trajo a Czestochowa, para dejarla al cuidado de los Monjes Paulinos. Esta historia de la pintura de Nuestra Señora de Jasna Góra puede encontrarse en el manuscrito más viejo, Translatio tabulae, cuya copia data del año 1474 se encuentra en los archivos de Jasna Góra.

Sin embargo, la última investigación indica que la pintura fue originalmente un icono bizantino datado del período entre los siglos VI-IX.
La creciente eminencia de la Imagen Milagrosa de la Madre de Dios, hizo que en corto tiempo el monasterio de Jasna Góra se volviese un santuario frecuentemente visitado, que se convirtiese el sitio de peregrinación y un tesoro de ofrendas del votivas extraordinariamente preciosas. Todos ellos fueron robados el 14 de abril de 1430 por un gupo de Husitas de Bohemia, Moravia y Silesia quienes invadieron el monasterio. Al irrumpir en la Capilla de La Madre de Dios, rasgaron la imagen del altar, la despojaron de todas las joyas y acuchillaron con sus espadas la cara de la Madona Negra. Luego tiraron la pintura al suelo que causó su rotura en tres partes.
Según el informe de Piotr Risinus, presentado en la obra Historia pulchra(1523), la pintura fue restaurada en la corte del Rey de Polonia Ladislao Jagietto en Cracovia. Los pintores varias veces intentaron aplicar las pinturas, sin embargo, éstas, depués de que un corto período fluían.

Los ladrones hicieron los cuatros rasguños entrecruzados, visibles en la mejilla derecha de la Viergen, con un utensilio puntiagudo que penetró todas las capas de la pintura, tocando también la superficie de la madera. Los rasguños más evidentes sobre el rostro y el cuello han sido subrayados con un pigmento de cinabrio, como signo de violencia que nos recuerdan la profanación de 1430.

Después del sacrilegito robo, seguido por la restauración de la pintura, la fama de la urna creció a un paso rápido. El santuario empezó a ser atestado por los peregrinos, la original gótica capilla no tenía cabida para todos los creyentes. Por consiguiente, al lado de la Capilla de Nuestra Señora se construyó en los años 1425-1430 y 1450-1463 una nueva iglesia gótica de tres naves extensas. La heroica defesa de Jasna Góra contra la invasión sueca en 1655 ha sido un acontecimiento histórico muy importante para Polonia. Mediante la consagración realizada en Leópolis en 1656 como agradecimiento por la protección del cuadro, del santuario y de la patria, el rey Juan Casimiro proclamó ala Virgen de Jasna Góra ”REINA DE POLONIA”. Desde este momento Jasna Góra se ha convertido en el trono glorioso de la Teina y en el lugar donde se le pueden presentar toda clase de dificultades ya sean personales, familiares o sociales

Desde los tiempos de la Reina Edviga y el Rey Jagietto, todos los reyes venían aquí para rendir homenaje ala Reina de Polonia, acompañados por las ofrendas votivas más valiosas.
Jasna Góra, localizada en la proximidad de la frontera Silesiana, la parte Checa y la monarquía Habsburgo fue expuesta al peligro de cada conflicto del imperio convenció a los Reyes de Polonia de la dinastía de Vasa: Segismundo III y Ladislao IV a rodear Jasna Góra con fortificaciones. De manera el Santuario en el año 1621 se convirtió en la fortaleza Mariana de Jasna Góra(fortalitium Marianum), e pronto sería puesto a su primera prueba de combate el ano de 1655. La lucha heroica duró cuarenta días y acabó en victoria de los Caballeros Marianos.
Desde el principio, la pintura de Jasna Góra se ha conocido por numerosos milagros que le trajeron la fama este lugar Mariano de Czestochowa y convirtiéndolo en un sitio de peregrinación para las personas de toda Europa. Incluso ya en el año 1480, Jan Dlugosz escribió: ”La Fiesta de Santa María atrae a grandes números de creyentes de Polonia entera y los países vecinos, como Silesia, Moravia, Prusia y Hungría quienes vienen a este sitio que ofrece una pintura rara y piadosa, famosa por sus milagros acreditados a Nuestra Señora e Intercesora”. Hasta la actualidad, el símbolo de la fe de los peregrinos son las ofrendas votivas donadas a la Madre de Dios, cuyo valos de una pura y noble intención, y no por su valor monetario o el nombre de un benefactor.
Aquí el Beato Juan Pablo II le hizo la entrega de su misión papal repitiendo su famoso lema: ”TOTUS TUUS- Todo tuyo, María!”

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